La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, presentó la ponencia “Inteligencia Económica contra Mercados Criminales”, en la que propuso abordar el delito desde su estructura empresarial y no como hechos aislados.
Durante su participación en el Primer Simposio Internacional de Investigación Criminal, la magistrada explicó que el crimen organizado ha dejado de ser una transgresión individual para operar bajo una lógica corporativa, con análisis de oferta y demanda, adaptación dinámica de “líneas de productos” y maximización de beneficios, lo que obliga a los equipos de investigación a desarticular su cadena de valor completa.
En ese contexto, identificó tres nichos de alta rentabilidad en el país: el robo de teléfonos móviles, que representa alrededor del 36 % de los robos y promedia cerca de 100 dispositivos sustraídos diariamente; las motocicletas, que superan el 90 % de los robos de vehículos y funcionan tanto como objeto del delito como herramienta logística; y el robo de metales y medidores, vinculado al comportamiento de los precios internacionales del cobre.
Reynoso advirtió que estos mercados operan bajo esquemas transnacionales conocidos como “Crimen como Servicio” (CaaS), donde un bien sustraído puede ser reactivado, desmantelado o comercializado en distintas jurisdicciones, lo que exige fortalecer la investigación patrimonial, el análisis financiero y la interoperabilidad institucional.
Finalmente, sostuvo que la respuesta del Ministerio Público debe centrarse en identificar y desmantelar la arquitectura operativa completa —desde la célula ejecutora hasta el consolidador logístico y el mercado final— con el objetivo de reducir la rentabilidad del delito y cerrar los espacios de impunidad en los mercados criminales.



