LAS PALABRAS TIENEN SU HISTORIA


¿De donde vienen los términos policiales?

CRIMEN:
La palabra de “Crimen” o “criminal”, en inglés, es diferente al castellano. Generalmente nosotros relacionamos al crimen o criminal con los asesinatos, en cambio, en inglés el vocablo tiene un significado más amplio. Por ejemplo, una estafa, un secuestro o desaparición de una persona puede ser calificado de crimen. Asimismo quien roba o es indocumentado en Estados Unidos se le llama criminal.

HOMICIDIO Y VOCABLOS AFINES:
Según las leyes medievales que prevalecieron durante 9 siglos, cuando aparecía una persona muerta violentamente y no se podía descubrir al autor, el pueblo estaba obligado a pagar una multa llamada "homicidius". Etimológicamente la palabra viene del latín Homicidium, que quiere decir semejante, más la partícula “Caedere”, matar. De modo que asesino significó desde su origen lo que determina hoy: matar a un semejante. Es una conducta antijurídica y por regla general culpable, que consiste en atentar contra el bien jurídico de la vida de una persona física. Con el tiempo, la palabra fue absorbida por todos los idiomas en todos países y hasta el sol de hoy.

Actualmente existe una gama de términos por demás ominosos, derivados de la voz original, como:

Genocidio: exterminio de gente.
Infanticidio: asesinato de un niño de parte de un adulto.
Suicidio: asesinato de sí mismo.
Regicidio: asesinato de un rey.
Magnidicio: asesinato de una connotada figura pública.
Uxoricidio: asesinato de la esposa.
Parricidio: asesinato del padre o de la madre.

ASESINO:
Ciertos individuos de una secta árabe del siglo XI, seguían la práctica de matar a sus enemigos ayudados por la ingestión ritual de droga. Fueron conocidos con el nombre de "hasasi", vocablo árabe que designa a los que ingieren hachís. Con el tiempo surgió la palabra de marras, que de acuerdo con ciertos cálculos realizados por un avanzado programa de computadoras, todos los días se producen en el mundo entero un promedio de 300 asesinatos.

SICARIO:
Un sicario o asesino a sueldo es una persona que mata por encargo a cambio de un precio. Es una perversa figura conocida por el derecho romano que reguló especialmente su condena penal, por la particular crueldad con que se conducían estos asesinos, mediante la Lex Cornelia de sicariis et veneficis (Ley Cornelia sobre apuñaladores y envenenadores) del año 81 antes de nuestra era. Su nombre proviene de la sica, puñal o daga pequeña, fácilmente ocultable en los pliegues de la toga o bajo la capa. Su actividad estuvo vinculada en principio a la política, actuando en las asambleas populares, particularmente durante el peregrinaje al templo, cuando apuñalaban a sus enemigos (contrarios políticos de sus amos o simpatizantes -cliente- de ellos) lamentándose ostensiblemente después del hecho para escapar de la detención. Literalmente, sicarius significa “hombre-daga”.

DELITO:
La palabra delito deriva del verbo latino Delinquere, que significa abandonar, apartarse del buen camino, alejarse del sendero señalado por la ley. La definición de delito ha diferido y difiere todavía hoy entre escuelas criminológicas. Alguna vez, especialmente en la tradición, se intentó establecer a través del concepto de Derecho natural, creando por tanto el delito natural. Hoy esa acepción se ha dejado de lado, y se acepta más una reducción a ciertos tipos de comportamiento que una sociedad, en un determinado momento, decide punir. Así se pretende liberar de paradojas y diferencias culturales que dificultan una definición universal. La palabra Delincuente es su principal derivado, creada en el siglo XIX y aceptada por la Real Academia de la Lengua desde ese entonces.

DROGA:
El término proviene posiblemente del francés Drogue, que a su vez lo habría adoptado del término neerlandés “drogue vate”, que significa “toneles secos”. Por ese motivo, la voz Droga se utilizó entonces por extensión para designar los productos secos en los toneles, sin que por ello esta voz designe hoy exactamente lo que su sentido actual significa.



HAMPA:
Esta voz nació hace siglos, quizá proviene del idioma francés: Hampe, que era un antiguo fuste de lanza y aplicaciones de otras armas. Las primeras organizaciones de maleantes fueron bautizadas con esta palabra por usar siempre la misma arma designada así. En su origen, Hampa que designaba al conjunto de maleantes que unidos en una especie de sociedad, cometían robos y otros delitos, y usaban un lenguaje particular, llamado jerigonza o germanía.

CACO:
La palabra Caco, proviene del nombre Caco, hijo del dios mitológico Vulcano, quien se dice robó a Hermes varias terneras, razón por la cual su nombre trascendió como un genérico de esta acción delictiva.

ROBO:
Es un delito contra el patrimonio consistente en el apoderamiento de bienes ajenos, con intención de lucrarse, empleando para ello fuerza en las cosas o bien violencia o intimidación en la persona. Son precisamente estas dos modalidades de ejecución de la conducta las que la diferencia del hurto, que exige únicamente el acto de apoderamiento.

HURTO:
Se deriva de la palabra Furtivo, que califica todo aquello que se hace ocultamente y de manera rapaz, que a su vez se deriva del antiguo vocablo Furis, que significa ladrón.

LADRÓN:
Un vocablo muy antiguo que nos recuerda que desde que hay humanos hay ladrones. La voz parece provenir del latín Latronis, que era el nombre genérico para designar a los mercenarios romanos que trabajaban como guardias, que muchas veces solían robar aprovechándose de su condición, al ser personas dedicadas a proteger ciertas mercancías llamada de ese modo: latronis.

ESTAFA:
Viene del idioma italiano Staffa, que originalmente sólo significaba, simple y llanamente: Estribo. Hace mucho tiempo Estafar quería decir tomar algo prestado, pero sin la intención de devolverlo, pero siempre el que lo hacía (al igual que hoy) repetía el consabido estribillo de: “Te lo devuelvo-te lo devuelvo… de una vez”. De modo que si estribillo es el diminutivo de estribo, ya podemos ver como las palabras mutan de significado conforme se descomponen en el habla de la gente.

CONTRABANDO:
La palabra es prácticamente literal, ya que viene de contra y bando, edicto, ley, para designar el comercio o producción de géneros prohibidos por las leyes a los particulares.

TRUHÁN:
La palabra entra a nuestro idioma al inicio del pasado siglo XX, tomada del francés Truand, que designa a una persona sinvergüenza que vive de engaños y estafas. Sin embargo, la palabra es todavía más antigua, al provenir de otras lenguas como la irlandesa, con Truang, que significa miserable y peligroso.

MALHECHOR:
Es la voz moderna para designar al Truhán, en un término surgido de la suma de Mal y hacer, una combinación creada por el uso común entre la jerga policial española, que comenzó en el 1910, consolidándose por vía de la costumbre al paso de los años.


MARA:
Es el término con el que se conoce a grupos de delincuentes juveniles en Centroamérica, México, Estados Unidos Originadas por el retorno a Centroamérica de enormes cantidades de emigrantes deportados por delincuencia desde Estados Unidos, transfieren las condiciones para recrear en el plano nacional, aquellas condiciones de marginalidad, violencia, delincuencia y supervivencia, aprendidas y desarrolladas por los deportados en los distintos lugares en los cuales lograron su estadía.


MARA SALVATRUCHA: 

(MS), son los nombres por los que se conoce a bandas dedicadas a la delincuencia y el crimen organizado localizadas en Centroamérica y los Estados Unidos constituidas por una mayoría de salvadoreños, guatemaltecos, hondureños, otros centroamericanos y en menor medida algunos mexicanos.


Con el aumento de personas que retornaban diariamente, el fenómeno social se hizo no sólo nacional, también regional, de forma que hacia los inicios del siglo XXI, en casi en todo Centroamérica se conoce como Maras a las agrupaciones juveniles principalmente, ya sean de tipo delictivo, de crimen organizado o simples reuniones de vecinos jóvenes con algo en común. De manera adicional el fenómeno se agrava a partir de la introducción de drogas de amplio consumo como el crack, marihuana, pegamento para zapateros o inhalantes, heroína y otras, las que son comercializadas y consumidas en el país por estos grupos de pandilleros.

Su principal fuente de ingreso, además de las remesas de Estados Unidos, son las extorsiones a la población que tiene un nivel de vida aceptable. Dichas extorsiones son de carácter obligatoria y no hay negociaciones razonables, ya que las consecuencias son atroces. Es importante destacar el hecho que las maras, pese a su origen en las batallas entre inmigrantes salvadoreños y mexicanos en la ciudad de Los Ángeles, y que tuvieron su epicentro en El Salvador al ser repatriados forzosamente muchos pandilleros por el gobierno de los EEUU, al acabar la guerra civil en El Salvador a principios de los 90, se ha extendido en los vecinos países de Guatemala y Honduras.

Otro error es decir que la Mara Salvatrucha nació en El Salvador y por ende es salvadoreña. La MS nació en un barrio de Los Ángeles, California, por lo tanto es una pandilla estadounidense. En la Mara Salvatrucha hay estadounidenses, Salvadoreños, ecuatorianos, hondureños, guatemaltecos, mexicanos aunque se cree que su significado es Mara Satánica. Sus actividades en los Estados Unidos atrajeron la atención del FBI que, en 2005, hizo redadas contra los pandilleros en las que fueron detenidos seiscientos miembros de la MS.

Por Departamento de Prensa